La presión no es el problema. El problema es lo que hacemos en automático cuando aparece.
Tres dolores en una sala
- Cuando aprieta, el líder lo resuelve solo. El equipo espera y la carga se acumula en una persona.
- Entre seniors y juniors, o entre generaciones, el feedback llega tarde o llega como reproche.
- Hay una conversación que venís pateando “para cuando tenga tiempo”, con alguien del equipo o un cliente, y te sigue dando vueltas fuera del trabajo.
Lo que se lleva el equipo
Regulación bajo presión con respiración aplicada, practicada en la sala. Las conversaciones que el equipo viene evitando, preparadas y ensayadas. En los talleres, una encuesta anónima previa le devuelve al equipo lo que dijo una semana antes.
Con continuidad
Cierra con un plan de sostenimiento y una vía hacia el trabajo de profundización. El problema nunca fue el taller de un día: es el taller sin continuidad.